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viernes, 1 de julio de 2016

LA CARBONARA


LA POSIBLE HISTORIA
No hay excepción, toda receta que alcanza el favor popular y pervive, casi siempre con variaciones aplicadas según el gusto de cada cocinero o cocinera, tiene detrás suyo una historia que motiva su existencia. La CARBONARA es una salsa tradicional italiana que acompaña algunos platos de pasta, nacida entre Roma y Sicilia, allá por los años 44 y 45 del siglo pasado. Su historia se remonta pues a setenta años y, en consecuencia, existen diversas versiones, más o menos parecidas, pero aquí explicamos la que nos parece más cercana a la realidad.
Los primeros indicios de la CARBONARA aparecen en una Italia destrozada y hambrienta que intentaba salir de la Segunda Guerra Mundial. Algunos de los soldados americanos que habían ayudado a ganar el conflicto se quedaron todavía por un tiempo en el territorio para ayudar a los ciudadanos a recuperar una vida más o menos normal.
Por las calles se encontraban vendedores ambulantes de espaguetti, el plato más popular y económico, que se servían en cucuruchos de papel, sin cubierto (se comían con la mano) y sin salsa alguna, sólo se acompañaban de queso de oveja y pimienta. 
Cada soldado americano estaba dotado con un maletín de pervivencia que contenía un huevo liofilizado y panceta ahumada. No se sabe con certeza si la idea de añadir estos dos ingredientes a los espaguetti “cacio e pepe” fue de un soldado o de un vendedor ambulante, lo que sí sabemos es que desde entonces la CARBONARA tuvo un rotundo éxito que aumentó con el paso de los días hasta ser hoy uno de los platos más conocidos de la gastronomía mundial.

LA AUTÉNTICA RECETA
Ingredientes para un plato: 70 – 90 gr de espaguetti. 1 huevo. 1 cucharada sopera de queso de oveja rallado. 30 gr de panceta o galta ahumada. Sal y pimienta negra recién molida, al gusto.

Cocinar los espaguetis en abundante agua salada.
En una sartén, saltear la panceta con un poco de aceite, hasta que quede dorada.
Añadir un cazo de agua de la de hervir la pasta (esto es muy importante) y bajar el fuego.
En un bol, mezclar el huevo con el queso, la pimienta y la sal.
Colar la pasta al ‘dente’, saltearla un minuto con la panceta para que absorba el sabor.
Apagar el fuego (muy importante para evitar que el huevo cuaje), añadir el huevo, mezclar y servir con más queso rallado encima y pimienta negra. 

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